
El deseo de comerse unos mangos casi le lleva a la muerte, Mario Anderson Guardado Guzmán, de 26 años, junto a otro amigo se disponía a cortar unos mangos la tarde del jueves santo, en la Colonia La Cima II de San Bartolo, Ilopango, pero la rama se rompió cayendo a una barranca de aproximadamente unos 15 metros de profundidad.
Cerca de las cinco de la tarde, una llamada alerta a la Unidad de Rescate Vertical de Comandos de Salvamento de El Salvador, para poder trasladar el personal y equipo especializado para poder rescatar a la víctima.
Debido a lo difícil del terreno donde había caído la víctima los Comandos de Salvamento coordinaron en primer momento el apoyo de un helicóptero de la Fuerza Aérea Salvadoreña para pode recuperar el paciente.
Sin embargo, debido a la entrada la noche la operación fue abortada, teniendo que ser sacado vía terrestre. Por más de cuatro horas los rescatistas de Comandos de Salvamento lucharon para poder ponerlo en tierra firme para poder estabilizar a Mario Anderson y posteriormente ser llevado de emergencia a un centro asistencial.

